Etapas de una relación. 5 momentos que vivirás con tu pareja.

Etapas de una relación

En el siguiente artículo te explicaremos cuales son las 5 etapas de una relación, de que se tratan y qué debes hacer para superarlas.

Enamorarse, es una de esas experiencias por lo que todos los seres humanos pasamos al menos una vez en la vida. Para algunos, la primera vez es una experiencia positiva y para otros tal vez no tanto. No obstante, enamorarse trae grandes enseñanzas que te ayudarán a mejorar tus relaciones interpersonales.

Cuando te enamoras de alguien, comienzas a darte cuenta de que estar enamorado no es la parte difícil. La parte difícil es trabajar para mantener una relación estable y duradera.

Cada relación es diferente, por lo que es difícil que una regla general se aplique a todas las relaciones. Sin embargo, existen algunos patrones que pueden definir claramente las etapa por la que atraviesa una pareja al entablar una relación.

Las relaciones suelen pasar por cinco etapas, cada una con diferentes obstáculos. La forma en que manejes estos obstáculos, predecirá qué tan exitosa será tu relación.

Aunque en algunas ocasiones no es fácil reconocerlas, es vital identificar las etapas de una relación para saber lo que está sucediendo y actuar a tiempo si se está pasando por un mal momento.




Etapas de una relación.

Aprender a identificar etapas de una relación y cómo afectan a la pareja será útil para mantener una conexión sana y a tu compañero/a feliz. Conócelas a continuación:

1. Romance.

En esta etapa todo es color de rosa. La relación nos parece perfecta y sólo vemos las cualidades de nuestra pareja.

Cuando nos enamoramos de alguien, es difícil reconocer sus defectos. Quedamos tan atrapados en la fascinación pura que tenemos por ellos, que solo vemos sus cualidades pero no sus defectos.

Mientras vemos a nuestra pareja a través de una pantalla de perfección, ellos también nos ven a nosotros de la misma manera. Pero este sueño aparentemente interminable no dura para siempre.

Dentro de las etapas de una relación, esta es muy intensa. Normalmente, esta etapa no dura más de 2 años pero se vive al máximo. Profundicemos un poco más y veamos la etapa del romance a través del lente de la evolución.

Cuando la raza humana se desarrolló, la naturaleza quiso crear algo para garantizar que nuestra especie no se extinguiera. Así, los seres humanos nacieron con órganos reproductores y procesos de pensamiento para comunicar nuestros sentimientos unos a otros.

A medida que la naturaleza continúa adaptándose, los humanos finalmente desarrollaron el sentimiento que ahora llamamos amor. Esto nos permitió vincularnos unos con otros y formar relaciones íntimas.

Sin embargo, cuando nos enamoramos, tendemos a enamorarnos de alguien que normalmente no sería considerado compatible con nosotros. Aunque podemos verlos como alguien que hace realidad todos nuestros sueños, también tienen la capacidad de hacer lo contrario.

Pero, ¿por qué la naturaleza querría que nos enamoramos de personas incompatible? Normalmente nos enamoramos de las personas porque sus rasgos de personalidad son opuestos a los nuestros.

Nos enamoramos de personas con rasgos diferentes a los nuestros porque nos complementan.

Esto nos permite encajar como piezas de un rompecabezas. Los buenos rasgos de esta persona compensan los malos y viceversa. Cuando encajas estas dos piezas del rompecabezas, se crea una nueva pieza. una pieza sin la que el rompecabezas nunca podría estar completo.

Esta pieza es simplemente una parte de la naturaleza más resistente y con más posibilidades de sobrevivir y asegurar la continuidad de la especie humana. No obstante, cuando miramos hacia atrás, a menudo nos preguntamos ¿cómo pudimos enamorarnos de alguien que era tan diferente a nosotros?

Es la naturaleza que trabaja para que nos enamoramos, y para asegurarse de que suceda, nuestro cerebro liberara hormonas como la oxitocina, feniletilamina, serotonina y dopamina. Estas hormonas son las que producen todas las sensaciones que vivimos al conocer a alguien especial.

Por eso es tan difícil para nosotros reconocer los defectos de nuestra pareja. Estas hormonas ocultan nuestros defectos y nos animan a hacer todo lo posible para mantener vivo el romance.

Si bien en realidad no le estamos mintiendo a nuestra pareja, estamos usando una máscara de adoración. Quitarnos esta máscara y revelar quiénes somos en realidad puede influir en que nuestra pareja se vaya, así que nos la dejamos.

Sabiendo esto, para evitar grandes confrontaciones o confusiones con tu pareja, puedes trabajar para plantearle temas un tanto difíciles, como si ambos quieren o no tener hijos o si desean casarse. Estos temas suelen ser controversiales y en muchas ocasiones sacarán a la pareja de su zona de confort, empujandolos a enfrentar algunas de sus diferencias.

Dentro de las etapas de una relación, esta hace que todo parezca estar bien. Sin embargo no es así En este momento, es posible que mires a tu pareja y te des cuenta de la nada, que realmente no es compatible contigo.

Esto suele suceder cuando alguno de los dos comienza a preocuparse por una especie de permanencia en el vínculo. Esto podría incluir, mudarse juntos, comprometerse o cualquier otra cosa que pueda preocuparle al otro cuando se trata de permanencia. Aquí es donde comienza la siguiente etapa.




2. La realidad.

En esta etapa, las parejas ponen los pies en la tierra y empiezan a verse como realmente son. El amor que una vez solo los dejaba ver lo bueno empieza a desaperecer y los defectos salen a flote.

Cuando pensamos en relaciones, tendemos a pensar en aquellas relaciones perfectas que vemos en las películas. El problema es que normalmente siempre nos muestran solo la etapa del romance cuando todo es amor. Esto nos inclina a comparar nuestra relación y a buscar una perfección que solo existe en los libretos.

Esta etapa genera mucha tensión y dolor entre las parejas, debido a que el amor que tenías una vez, ha empezado a cambiar. Los defectos de tu pareja empiezan a aparecer y esto te hace pensar si deberías continuar co el/ella.

En esta etapa comienzan las peleas. Dejamos de enfocarnos en todo aquello que nos gustaba de nuestra pareja y empezamos a concentrarnos en aquellas cosas que no nos gustan. En esta etapa empieas a pensar en un futuro con tu pareja.

Al atravesar esta etapa, usualmente uno o ambos integrantes de la relación suele distanciarse. En el fondo, ven a su pareja como una persona completamente diferente de la que originalmente se enamoraron.

Cuando uno de los miembros hace esto, el otro los perseguirá exigiendo atención, ya que siente miedo de ser abandonado.

Si bien esta etapa suele ser muy difícil para la mayoría de las parejas, también presenta la oportunidad de examinarse a sí mismo y restablecer su independencia en la relación.

A veces, esta etapa pasa factura a las personas y comienzan a pensar que todos sus esfuerzos fueron solo un desperdicio y que llevaría demasiado trabajo reconstruir lo que alguna vez tuvieron.

Aquí es cuando las parejas tienden a separarse para buscar a alguien que creen que sería más adecuado para ellas. Esta es también la razón por la que la mayoría de los divorcios ocurren durante esta etapa.

3. La estabilidad.

Si tu y su pareja aprenden a conocerse, a enfrentar sus problemas y reconocen sus propios errores, pasarán a la etapa de la estabilidad.

Después de superar los diferentes obstáculos de la segunda etapa, tú y tu pareja se enamoran más profundamente y emocionante que nunca.

Aunque es posible que hayan querido hacerlo al principio, es importante darse cuenta de que no se puede cambiar al otro y que intentarlo solo llevará al fin de la relación. Es necesario dejar ser y aceptar al otro tal y como es.

Debes ver a tu pareja por todo lo que es, lo bueno y lo malo, y estar dispuesto a aceptarlo. Esta etapa puede tornarse un poco monotona y generar cierto aburrimiento en la pareja. Por esto es importante crear nuevas experiencias y crear momentos que mantengan viva la llama de la relación.

La idea de esta llegar a este punto no es aceptar lo que tienes y dejarlo así. Tu objetivo debe ser querer a tu pareja tal y cómo es, pero seguir buscando formas de sorprender y seguir enamorando a tu compañero/a de vida.




4. El compromiso.

Cuando se trata de relaciones, las personas a menudo asocian el compromiso con el matrimonio, aunque eso no es típicamente lo que se supone que representa esta etapa.

Muchas parejas cometen el error de casarse mientras aún se encuentran en la etapa de romance. Esta cuarta etapa, es en la que tu y tu pareja están realmente listos para el matrimonio.

En esta etapa, ambos se han dado cuenta de que no se necesitan, no estan juntos por conveniencia o por no querer quedarse solos. Simplemente saben que se quieren y son mejores juntos que por separado. Reconocen que ambos tienen defectos y que ninguno de los dos es perfecto.

A pesar de que reconocen estas deficiencias, todavía desean estar juntos, y ambos entran en un momento de equilibrio y paz en la relación. Dicho esto, muchas personas se engañan a sí mismas y creen que, dado que han llegado tan lejos, y se siente tan bien, su trabajo como equipo está hecho.

Recuerda que ambos están creciendo y evolucionando contantemente. Esta bien hacer algunos sacrificios, pero nunca sacrifiques tus sueños por completo. La idea es que ambos puedan realizarse como personas por medio del apoyo mutuo. El trabajo como pareja nunca termina, siempre deben buscar la forma de reencontrarse.

5. La felicidad.

Una vez que llegas a esta etapa, tú y tu pareja se vuelven conscientes de su amor mutuo y deciden salir al mundo para demostrarlo.

En esta etapa vienen los hijos y los proyectos como familia. Estos proyectos, son de gran ayuda para mantener lazos fuertes y mantener a la pareja trabajando por un bien común.

En este punto, una pareja se conoce bien, han pasado por los inevitables altibajos de la vida, saben que pueden hacer frente a las crisis y probablemente hayan elaborado un plan para afrontar crisis futuras.

Conclusión.

Enamorarse no es algo que ocurra todo el tiempo y cuando comienzas a reconocer las etapas de tu relación, se vuelve más fácil lidiar con ellas adecuadamente. Recuerda que es natural perder ciertos sentimientos por las personas a veces, y no todo dura para siempre, pero eso no significa que tengas que huir. siempre puedes luchar por mantener una relación.

Considerándolo todo, dedicar tiempo y esfuerzo a nutrir tu relación dará sus frutos de maneras inimaginables. Ahora que conoces las etapas de una relación, ponte en la tarea de saber en cuál estás y toma algunos de estos consejos para mantener viva tu relación.

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